Los modelos centenarios son siempre bienvenidos, primero por su rareza, después por su extensa –aunque a veces olvidada– historia  y por último, por ser la radiografía perfecta de una época que la relojería devuelve a la  actualidad. Todos estos elementos están presentes en los tres modelos Historiques American 1921 que Vacheron Constantin ha lanzado para celebrar el aniversario de un modelo muy singular en varios aspectos. Los tres modelos –dos en oro blanco y otro en platino– no son sino un hermoso y fascinante homenaje a un reloj de una rareza, complejidad y originalidad fuera de lo común: el American 1921 fabricado principalmente para el mercado estadounidense en un número muy limitado de piezas. 

Caja tonneau allongé
Modelo del año 1917, creado justo dos años antes del primer modelo con caja cojín previo al American 1921.

En 1919 se habían fabricado unas pocas piezas de un reloj con caja tipo cojín; dos años más tarde, Vacheron Constantin produjo otra pequeña serie para los Estados Unidos, denominada American 1921, que definió el nuevo diseño del actual modelo encuadrado en la serie Historiques de la firma nacida en Ginebra.


Calibre 4400 AS manual
Desplazado de su eje habitual, fue desarrollado en 2008 y acciona la indicación de horas, minutos y pequeño segundero, garantizando una autonomía de  65 horas.

Heredero directo de los conocidos como locos años veinte, que durante casi una década provocaron una renovación estética absoluta en Estados Unidos y Europa, con una inusitada efervescencia artística y cultural al tiempo que rompía con las convenciones, además de por su caja cojín, el American 1921 se distingue por una escenificación del tiempo propiciada por un calibre descentrado, mediante una rotación de 45 grados en sentido contrario a las agujas del reloj, lo que  le permite ofrecer una lectura diagonal del tiempo, mientras que la corona se sitúa entre la 1 y las 2 h en la esquina superior derecha de la caja. 



Estética centenaria
Con su su esfera descentrada y su corona entre la 1 y las 2, retoma los códigos estéticos de hace 100 años. A la izquierda, modelo en caja de platino.

Las primeras versiones fueron especialmente apreciadas por los conductores, quienes podían leer la hora de un vistazo sin tener que apartar las manos del volante. Aunque también fue adoptado por los círculos elegantes y vanguardistas; el propietario más curioso que figura en los archivos de la casa es el escritor y clérigo estadounidense Samuel Parkes-Cadman.


Un repertorio de formas
Diferentes modelos realizados por la manufactura en 1917 en los que se aprecia la fase de experimentación realizada en las cajas de los primeros relojes de pulsera.

Conocido por su lucha por la igualdad racial y contra el antisemitismo, este hombre fue un auténtico pionero. Se sabe que fue uno de los primeros en utilizar la radio para transmitir sus sermones a varios millones de oyentes, y se cree que optó por este reloj porque le permitía leer la hora con facilidad y discreción mientras predicaba. Uno de los dos relojes que poseía forma parte ahora de la colección del patrimonio de Vacheron Constantin. Y es precisamente ese modelo el que inspiró los tres nuevos relojes presentados en 2021.

Espíritu racing 
Apreciado en la época por los primeros conductores, pues permitía ver la hora si apartar las manos del volante, pronto encontró su público entre personalidades del ámbito social y cultural. Hoy, los modelos en oro blanco llevan una una correa de becerro elaborada en los talleres milaneses de Serapian.

El Historiques American 1921 en caja de oro blanco de 40 mm presenta una esfera plateada granulada con números árabes y una minutería ferrocarril pintada en negro, junto con finas agujas de oro tipo Breguet y una aguja tipo bastón en el contador de segundos, a las tres y en negro.  El modelo en oro blanco de 36,5 mm enmarca una esfera plateada granulada con números árabes pintados en negro y un pequeño segundero acaracolado con agujas de oro negro tipo Breguet, además de una minutería ferrocarril. Finalmente, la referencia de 40 mm de platino 950 enmarca una esfera del mismo material con un acabado de chorro de arena, marcada por horas índice aplicadas en oro blanco y una minutería ferrocarril. Una correa de aligátor azul oscuro con capa interna de piel de aligátor cosida a mano con platino y seda remata esta exquisita pieza,  mientras las creaciones de oro blanco lucen correa de becerro marrón elaborada en los talleres milaneses de Serapian.

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